el parto inducido

El parto inducido

El parto inducido es el procedimiento que se realiza para iniciar el trabajo de parto antes de que se produzca de forma natural y espontánea. Es decir, provocar el parto de forma artificial. Comparado a un parto natural, el alumbramiento provocado presenta unas características más complicadas. Se trata de la alternativa previa al nacimiento del bebé por cesárea, ya que este último conlleva más riesgo que uno por el canal de parto.

¿Qué situaciones conducen a un parto inducido?

Primero, se debe saber que la inducción al parto se puede ejecutar una vez cumplida la semana 38 de embarazo.
Estas son las situaciones más comunes que conducen al parto inducido:
– Cuando no se consigue dar a luz una vez pasadas 12 horas desde la rotura de aguas. El peligro de infección del bebé aumenta considerablemente y se tiene que provocar el nacimiento.
– Si se han cumplido las 42 semanas de gestación y aún no se ha dado el nacimiento, existe un riesgo de envejecimiento de la placenta. Por lo tanto, el riesgo del niño tanto por infección como por falta de oxígeno está mucho más presente.
– Si existe algún tipo de trastorno tanto en la madre como en el feto, se aconseja la salida del bebé para prevenir riesgos mayores. Normalmente, esta situación se da cuando las madres sufren insuficiencia cardiaca, diabetes, o cuando se han tenido hemorragias antes o durante el parto.

Los tipos de parto inducido

Hay tres métodos de inducción al parto:
– Suministrar a la madre una hormona sintética que provoque las contracciones del útero. Esta hormona se llama oxitocina.
– Otra forma de inducción es el proceso llamado amnioresis. Esta técnica se caracteriza por romper las membranas que contienen al feto con un instrumento que se introduce en el canal de parto. Ni la madre ni el feto sufren durante todo el proceso.
– Se aplica en el cuello del útero unas sustancias denominadas  en forma de gel. Se encargan de generar contracciones y dilatar el cuello uterino de la madre.

En cada una de estas técnicas, el alumbramiento está totalmente controlado con la medición de las pulsaciones del bebé y las contracciones de la madre. Toda la información se recopila detalladamente en unos monitores. Por lo general, no hay ningún tipo de complicación. Si por el contrario aparece alguna alteración, se suele realizar un parto por cesárea.

Fuente de la imagen: http://ow.ly/JwB9k

Elena Galvez

Bloguera Amante de los bebés y la lactancia materna

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