Riesgos nutricionales en el embarazo- (parte 1)

Anteriormente hemos hablado que practicar una alimentación saludable y tener unos buenos hábitos de vida nos van a predisponer, a nosotras y a nuestro futuro bebé, a tener un estado de salud óptimo, muy importante tanto en los meses previos a quedarnos embarazadas, como durante el embarazo. Pero también hay que tener en cuenta que es muy fácil caer en hábitos poco saludables que pueden influir de forma negativa en nuestra salud y en la de nuestro hijo.

En el artículo de hoy nos vamos a centrar en dos de los riesgos nutricionales más importantes que existen en el embarazo: el alcohol y el tabaco. Y no hay mucho que discutir en este tema, ambas sustancias deben evitarse siempre, pero sobre todo durante esta etapa.

Tabaco durante el Embarazo

El tabaco tiene más de 5000 sustancias, muchas de las cuales son tóxicas y cancerígenas. Está demostrado que fumar es un hábito nocivo para nuestra salud, y que lo ideal sería que nadie fumase. Pero por desgracia esto no es así, ya que aproximadamente un 30% de los españoles son fumadores, y de entre todas las mujeres gestantes, podríamos decir que aproximadamente un 16% de ellas fuma durante su embarazo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica el hábito tabáquico como el factor de riesgo modificable más importante a tener en cuenta para evitar malos resultados en el embarazo.

Riesgos para el bebé

  • Defectos en el desarrollo, anormalidades congénitas y aumento de probabilidades de padecer síndrome de abstinencia a la nicotina.
  • Afectación del metabolismo del ácido fólico, imprescindible para el desarrollo completo del feto y para prevenir los defectos del tubo neural y la médula espinal.
  • Daño a los pulmones, problemas respiratorios, retraso del desarrollo de los pulmones.
  • Daño al cerebro, trastornos del aprendizaje y problemas de comportamiento.
  • Aumento del riesgo de otros defectos de nacimiento como el labio hendido o el paladar hendido.
  • En el niño, aumento de las probabilidades de padecer catarros bronquiales, bronquitis, neumonía, infecciones de oído, sibilancias (ruidos respiratorios) y ataques de asma, además de patologías crónicas en la edad adulta como enfermedad coronaria, sobrepeso o diabetes.
  • Adelanto del parto (bebés prematuros), estatura más baja de la promedio, síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) y muerte.

Riesgos para la madre

  • Aumento de las probabilidades de sufrir enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón, EPOC…
  • Mayor riesgo de sufrir sangrados anormales durante el embarazo y el parto, lo que puede poner tanto a la madre como al bebé en peligro.
  • Aumento de las probabilidades de que se produzca un embarazo ectópico (cuando el embrión se sitúa fuera del útero, y ahí empieza su desarrollo, suponiendo complicaciones muy graves, incluso la muerte).
  • Mayor riesgo de aborto espontáneo, de parto prematuro y de complicaciones placentarias como rotura prematura de las membranas, placenta previa o desprendimiento de placenta.
  • Problemas de fertilidad tanto en la madre (aumento de las dificultades de quedarse embarazada) como en su pareja (puede dañar los espermatozoides y producirse impotencia).
  • Problemas en la lactancia relacionados con la disminución en la producción de leche y menor tiempo de lactancia.

Y esto no lo tienen que tener en cuenta únicamente las mujeres embarazadas, sino todos a su alrededor, ya que el tabaquismo pasivo también es dañino para la salud de la madre y el bebé, aumentando hasta en un 11% el riesgo de sufrir problemas respiratorios los primeros años de vida, y si al nacer el bebé continua exponiéndose al humo del tabaco, el riesgo asciende al 29%.

Es muy frecuente que un gran porcentaje de las mamás que han dejado de fumar por el embarazo, vuelvan a hacerlo cuando del a luz. Pero hay que tener en cuenta que fumar durante la lactancia también es perjudicial para la salud del bebé, aumentando el riesgo de padecer SIDS (síndrome de la muerte súbita del lactante), déficit de atención, asma y otros problemas respiratorios.

Está claro que lo mejor es no fumar, pero si fumas y estás pensando quedarte embarazada, ahora es el mejor momento para dejarlo; incluso si estás leyendo esto y ya estás a mitad de tu embarazo. Nunca es tarde para dejar de fumar, y si necesitas ayuda, búscala.

Alcohol y embarazadas

Aunque parezca mentira, 4 de cada 10 mujeres beben alcohol o lo han bebido en algún momento de su embarazo. El problema reside en que incluso cantidades muy pequeñas de alcohol pueden producir defectos en el desarrollo neurológico del feto, es decir, no hay un nivel de consumo de alcohol que no suponga un riesgo para el bebé.

Otro de los grandes problemas es que el alcohol es perjudicial sobre todo cuando la mujer aún no es consciente de que está embarazada, es decir, al principio de la gestación, lo que puede acarrear más riesgos por todo lo que comentamos en el post anterior sobre la fragilidad fetal.

Además, también existen varios “profesionales sanitarios” que no desaconsejan a las mujeres bebidas como el vino o la cerveza durante el embarazo, lo que propicia su consumo. ¿Quién no ha escuchado la típica frase de que “una copita de vino al día es buena para el corazón”? Pues ni es buena para el corazón, ni mucho menos es buena en el embarazo, ya que el alcohol pasa al feto a través del cordón umbilical con alta probabilidad de sufrir daños irreversibles.

Riesgos para el bebé

  • Trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF), siendo el más grave el síndrome alcohólico fetal, que provoca alteraciones físicas y mentales incurables.
  • Nacimiento prematuro y defectos de nacimiento: del corazón, el cerebro, los pulmones, los riñones y los huesos.
  • Discapacidades físicas, intelectuales y del comportamiento del bebé, además de déficit de atención, conducta hiperactiva, discapacidad en el aprendizaje y retraso del habla.
  • Problemas con el movimiento y el equilibrio y problemas con el pensamiento y el habla.
  • Microcefalia (cabeza más pequeña de lo normal), estatura más baja de la promedio, bajo peso corporal, características faciales anormales,..
  • Problemas de succión durante la lactancia y dificultad para dormir.
  • Problemas de audición y de visión.
  • Problemas de crecimiento y defectos del sistema nervioso central.
  • Aborto, parálisis cerebral, nacimiento sin vida y muerte infantil.

Riesgos para la madre (y para cualquier consumidor de alcohol)

  • Enfermedades cardiovasculares: arritmias, hipertensión, enfermedad coronaria, accidentes cerebrovasculares…
  • Enfermedades gastrointestinales: cáncer gastrointestinal, cáncer de hígado, cirrosis, pancreatitis…
  • Enfermedades metabólicas y endocrinas: diabetes mellitus tipo 2, malnutrición, sobrepeso, gota…
  • Enfermedades neurológicas: dependencia del alcohol, daño del sistema nervioso, demencia, alteraciones del sueño, ansiedad.
  • Mayor riesgo de lesiones (a otras personas o a sí misma, intencionadas o no) y problemas sociales.
  • Otros riesgos: cáncer de mama, epilepsia, mayor riesgo de fracturas, afectación del sistema reproductivo, disminución de la calidad del esperma en hombres, aborto espontáneo…

También se desaconseja el alcohol durante la lactancia ya que disminuye la producción de leche y puede producir sedación, somnolencia, pérdida del apetito, irritabilidad y retraso psicomotor en el lactante, incluso coma, convulsiones y riesgo de muerte si el consumo es excesivo.

Tanto para el alcohol como para el tabaco, no hay que hacer caso si habéis escuchado cosas como que “la ansiedad que produce el no beber/no fumar es peor que hacerlo” porque es totalmente falso. Como hemos visto, los efectos negativos que pueden causar estas sustancias son mucho peores que el beneficio que obtenemos al consumirlas, por lo que la recomendación más fiable es EVITAR SU CONSUMO.

Por tanto, podemos decir que el mejor método anticonceptivo contra el alcohol y el tabaco es no tomarlos, así que animo a todas aquellas mujeres embarazadas o que están pensando en tener hijos, que se abstengan de su consumo, sobre todo por la seguridad de su bebé, y también por ellas mismas.

 

Marta López, Dietista-Nutricionista, nº Colegiada ARA00232

martalopeznutricionista.wordpress.com

Marta López López

Marta López López

Dietista-Nutricionista graduada por la Universidad de Valencia indagando en el mundo de la nutrición materno-infantil.

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