inseminación artificial

La inseminación artificial crece

Cada vez son más comunes los embarazos mediante inseminación artificial en nuestra sociedad. Se trata de una técnica utilizada en los programas de reproducción asistida como solución a las parejas que sufren problemas de esterilidad.

La inseminación artificial crece exponencialmente en nuestra sociedad y concretamente en nuestro país. El ritmo de vida, el estrés y otros factores sociales y personales son los que más afectan a los problemas de fertilidad de las parejas.

Esta práctica es una de las soluciones más recurridas para quedarse embarazada, pero antes de ella existen tratamientos convencionales tendientes a la corrección de los factores causales de esterilidad.

¿Cuáles son las finalidades de la inseminación artificial?

Si eres una mujer embarazada por inseminación artificial o estás planteándolo como solución a tus problemas de esterilidad debes saber que esta técnica tiene unos objetivos principales. En primer lugar, se asegura de la existencia de óvulos disponibles en la futura mamá para poder acercar los espermatozoides al apartado genital femenino y que la técnica se lleve a cabo correctamente.

También, se mejora e incrementa el potencial de fertilidad de los espermatozoides realizando una serie de procedimientos de laboratorio al eyaculado, llamados en conjunto capitación espermática. Esta técnica consiste en un lavado con soluciones especiales en un laboratorio eliminando restos celulares, bacterias, leucocitos, espermatozoides muertos y lentos, secreciones seminales; a la vez que se seleccionan los espermatozoides más fértiles para introducirlos en el útero de la madre aumentando así las probabilidades de una fecundación con éxito.

¿Por qué realizarla?

Estos son los principales motivos por los cuales una mujer se somete a esta práctica:

  1. La mujer puedes tener un problema a nivel del cuello del útero como puede ser alteración en el moco cervical, presencia de anticuerpos antiesperma o estenosis.
  2. El hombre sufre alteraciones en el semen como son la disminución del número de espermatozoides, disminución de la movilidad de los espermatozoides o aumento excesivo del número de espermatozoides.
  3. La pareja presenta una esterilidad inexplicable. Es decir, los estudios demuestran normalidad pero no consiguen fecundación natural.

Tipos

La inseminación artificial puede ser Homóloga o Heteróloga. La inseminación artificial homóloga se denomina a aquella donde se utiliza semen proveniente de la pareja, mientras que en la inseminación heteróloga se utiliza semen proveniente de un donante. No es recomendable utilizar semen fresco puesto que podría correr el riesgo de contraer SIDA.
Después, dependiendo del sitio en el que se deposite el semen la inseminación puede ser intravaginal, intracervical, intrauterina, intraperitoneal o intratubaria. Con la inseminación intrauterina se obtiene un mayor porcentaje de embarazo que oscila sobre el 25% por intento. Son recomendables cinco ciclos consecutivos de inseminación artificial para agotar al máximo las probabilidades de éxito.

Una vez conseguida la fecundación, el desarrollo de todo el embarazo es normal, es decir, las probabilidades de sufrir un parto prematuro, un aborto o un bebé con malformación congénita es el mismo porcentaje que podemos encontrar en un embarazo por coito vaginal.

Complicaciones

Las madres fecundadas mediante la técnica de la inseminación artificial son testigo de los escasos riesgos que presenta.  Lo único que puedes llegar a sufrir es un dolor cólico, un sangrado escaso, náuseas o vómitos.

Fuente de la imagen: http://ow.ly/JmX85

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