el sexto mes de embarazo

El sexto mes de embarazo

¡Enhorabuena! Ya has llegado al sexto mes de embarazo, el último del segundo trimestre. Durante este mes, tu futuro bebé doblará su peso, llegando a los 850 gramos, y alcanzará un tamaño de unos 24 centímetros.En el sexto mes de embarazo se producen grandes cambios de tamaño debidos al crecimiento y fortalecimiento de los músculos, huesos, órganos y tejidos. En cambio, el bebé no engorda prácticamente nada y continúa sin demasiada grasa debajo de la piel, lo que le da una apariencia bastante flaca y de piel arrugada. En definitiva, el útero pasa de tener el tamaño de un pequeño melón a la de una pelota de fútbol. Por lo tanto, quizás te cueste respirar un poco, te canses más y tengas de vez en cuando calambres.

La importancia del movimiento

Aun habiendo crecido mucho, en el sexto mes de embarazo el feto tiene mucho camino por recorrer. De hecho, el feto todavía tiene mucho sitio para moverse y verás como trata de aprovecharlo al máximo: es el mes de las patadas, las volteretas y los dobles mortales. Tendrás muchos momentos en lo que podrás notar como tu barriga se mueve en función del puño, pie o rodilla que te clava tu bebé.

La vista y el gusto de tu hijo durante el sexto mes de embarazo

Cada día que pasa tu bebé está más proporcionado. La cabeza forma el 30% de la longitud total del cuerpo. Los ojos pasan todo este mes preparándose para el gran paso que supondrá el abrirlos: con su estructura prácticamente completa, se acabarán de pulir los últimos detalles como marcar la forma, las pestañas y el pelo de las cejas. Lo único que no se podrá distinguir es el color de sus ojos ya que el iris tardará un poco más de tiempo en pigmentarse.
Cabe destacar que se ha comprobado que aunque el feto tenga los ojos cerrados, es capaz de girar su cabecita si acercas una luz al vientre. De hecho, los investigadores creen que ya existe una actividad relacionada con el nervio óptico que empuja al feto a distinguir perfectamente la luz de la oscuridad a través de la piel de su madre.
En cuanto al gusto, el líquido amniótico en el que flota el futuro bebé se va regenerando cada tres horas aproximadamente. Es producido por la madre a través de su placenta, membranas del saco amniótico y orina del bebé. Por difícil que parezca, el feto suele tragar este líquido y saborearlo ya que está desarrollando sus papilas gustativas. Y además, sus pequeños diente viven en el interior de sus encías preparados para salir y morder todo lo que se ponga por delante.

¿Qué pasa con sus órganos?

El tubo digestivo está cada vez más desarrollado y algunos órganos como el páncreas han comenzado a producir alguna de las sustancias que le son propias e imprescindibles para la futura vida del bebé. Además, los vasos sanguíneos de los pulmones y las cavidades pulmonares se están desarrollando a buen ritmo. Son pulmones inmaduros pero en poco tiempo comenzará la actividad pulmonar. Por otro lado, el cerebro comienza también su actividad.

Fuente de la imagen: http://ow.ly/MEJVJ

Elena Galvez

Bloguera Amante de los bebés y la lactancia materna

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