Ejercicios para el desarrollo físico del bebé

Los bebés recién nacidos comienzan a interactuar con su entorno, descubriendo día a día nuevos aspectos y sensaciones a través de sus sentidos.

Diversos estudios han demostrado la importancia de estimular a nuestro bebé durante los primeros seis años de vida, momento en el cual se produce la mayor cantidad de conexiones neuronales. Dicha estimulación debe ser tanto física como mental para contribuir con el desarrollo integral de nuestro bebé.

En este artículo nos centraremos en ejercicios para el desarrollo físico del bebé en sus primeros tres meses de vida, de forma que podamos ayudarlo a fortalecer su tono muscular y su flexibilidad, para prepararlo para esa primera etapa.

Se recomienda que estos ejercicios deben iniciarse en sesiones iniciales de 5 minutos, hasta alcanzar una duración no mayor a los 10 minutos.

Siete ejercicios para los primeros tres meses de nuestro bebé

En esta etapa, el contacto físico es realmente importante para el bebé, a través de los estímulos lo ayudamos a descubrir sus sentidos, a ganar movilidad y a su vez fortalecemos los lazos afectivos.

Estos primeros ejercicios deben ser suaves y debemos escoger un momento en donde nuestro bebé se encuentre relajado. Entre las actividades que podemos realizar tenemos:

  1. Acariciar su piel, realizando suaves masajes en todo su cuerpo, comenzando con los dedos de sus manos y sus pies.
  2. Estando boca arriba sobre la cama o la cuna llevamos las rodillas de nuestro bebé a su pecho, iniciamos con ambas piernas y luego alternamos entre una y otra, en repeticiones de cinco en cada ejercicio.
  3. Busca un cepillo suave y pásalo cerca de sus pies, para estimular su movilidad.
  4. Luego lo tomamos de sus manos y realizamos movimientos circulares con sus brazos, al igual que con sus piernas lo hacemos en ambos brazos a la vez y alternando entre uno y otro con cinco repeticiones en cada ejercicio. Podemos alternar este ejercicio llevando cada una de sus manos hacia el hombro contrario, una a la vez y luego cruzando ambos brazos sobre su pecho.
  5. Coloca tus dedos pulgares cerca de la palma de su mano de forma que estimules el agarre, sujétalo suavemente y levántalo solo un poco, para fortalecer brazos y hombros.
  6. Ahora fortalezcamos el cuello rozando ligeramente su mejilla de forma que vuelva la cabeza de un lado a otro. También podemos apoyarnos con un juguete vistoso el cual podemos mostrarle moviéndolo suavemente de un lado a otro de forma que lo siga con sus ojos y deba mover la cabeza.
  7. Por último, acuesta boca abajo al bebé y has que enderece su tronco y levante la cabeza acariciando suavemente su espalda.

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